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noviembre 28, 2019
Acerca de “Pedagogía Centrada en el Interés, en Marco de una Visión Ecosistémica de la Educación”
diciembre 7, 2019
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Ulloa Morel y la Pedagogía del Interés

En su Pedagogía centrada en el interés en el marco de una  Visión Ecosistémica de  la Educación observamos en Luis Ulloa Morel una preocupación central: el ser humano es  parte  de  un  mundo, compuesto por  múltiples  relaciones dinámicas, relaciones  necesarias  entre los seres o  elementos que forman  parte  del  mismo; que se alimenta orgánica  y  espiritualmente  de  ese  sistema  de  vida del  cual  forma  parte. Que se  articula al mismo  por  necesidad de preservación, que  encuentra en la  manera  de satisfacer sus  requerimientos  materiales  y  espirituales y  que  es  capaz  de  transformar  esas relaciones porque  aprende de ellas  en la  medida  en  que  las realiza.

Así, el “aprendizaje humano es un mecanismo de adecuación, parte de la estrategia de vida y sobrevivencia, en función de las condiciones del medio y de cómo los sujetos perciban tales c crean, construyen, desarrollan condiciones.” (Ulloa, 2017)   Las personas desarrollan habilidades  y  destrezas, mecanismos diversos que  le  aseguren su  existencia, refiriéndonos   al proceso de  la  educación espontanea, ligada al hacer  propio del hombre.

Mientras  la  escuela, cima  de  la  educación formal, planificada  e  intencional,  funciona hoy de  manera  opuesta  a  esa dinámica  natural, es  un  espacio que todavía  se  encuentra  lejos  de responder  a  esa  realidad y  crear  las  condiciones para lograr  el  desarrollo integral de  los  sujetos, ya  que en  ella  predomina  el  conformismo, la  pasividad y  la  imposición de  un  currículo que  expresa  la  imposición por  pate  de determinados poderes. Se  le  enseña  al  alumnado  no  lo que  debe  aprender  sino  lo que  para algunos  debe  aprender. Se  fomenta el  interés por aprendizajes no  necesarios  para los  estudiantes. No cumple  con  su  función de crear  las  verdaderas  necesidades  de aprendizaje que el  desarrollo humano y  de  la sociedad demandan.

Ante  esta  situación  clama  por  una  pedagogía del  interés, que  oriente de  manera  científica  y  técnica el  trabajo práctico de los  centros  educativos para  hacer  posible que  la  propia  escuela se  supere y  promueva estudiantes  participativos  capaces  de poder  pensar  en  sus verdaderas  necesidades  de conocimientos, tomar  conciencia de  ellas y  hacer  predominar  el  interés por los aprendizajes, elemento  clave para transformar esa  escuela que  responde  a  proyectos ideológicos por  otra más  humana.

Así como la necesidad es la radical condición previa para que pueda llegar a existir demanda de aprendizajes, el interés es la condición final, la llave maestra que hace del aprendizaje una posibilidad concreta…(Ulloa, 2017)

Define  algunos  conceptos (dialogicidad, evaluación de  los  aprendizajes) con  el  fin de ofrecer  de  ellos  un  significado  más  armónico  con  la  idea  del  interés  como  palanca  del  aprendizaje. Pero  además , la  renovación de la  ciencia  pedagógica requiere  de  nuevos  conceptos  y  de  nuevos significados con  el  fin de  que  pueda orientar  los  cambios  de que  urge  la  practica  formativa. Sin  embargo  la  tarea a continuar  es  ingente  en  este  aspecto y nos queda mucho  camino  por  transitar.

En  el marco de esta  reflexión  educativa surge  una  pregunta  que requiere  un  esfuerzo para  construir una  respuesta  adecuada: “¿qué hacer en la propia escuela a propósito precisamente del interés como factor determinante de lo que el currículo ordena que se enseñe y aprenda?” (Ulloa, 2017). La  escuela no  solo  está  llamada  a  fomentar el  interés de  los  estudiantes, si  bien  ese  es  su objetivo  principal este  no  se  puede  lograr  si  no  se loran  muchos  otros. Si  bien  toda  escuela  tiene  como  fin  fundamental crear  las condiciones  para el  desarrollo de  los  alumnos, para que  eleven  sus  capacidades, sus  destrezas, construyan  por  si  mismos saberes y desplieguen cualidades que  contribuyan  con  su  progreso sostenido, el  de su  familia  y  país, para  el  logro  de  estos fines hay que  tener  una ciencia que  oriente una  práctica  escolar que trabaje  para el  logro de  los mismos.

Hay  que revisar  la  situación  de  la  ciencia  de  la  educación,  la  fortaleza  de sus  principios, de  sus  leyes, la  independencia  necesaria frente  a  otras  ciencias. Determinar las  relaciones  con  otras  disciplinas  y los  niveles de  independencia necesarios. La  claridad y  precisión de sus conceptos y  afirmaciones  sobre el  hecho de educar,  sus  explicaciones  sobre  la  materia  educativa, que  nos  dé luz  con  relación al  dilema de la  enseñanza y  el aprendizaje, en  el marco de los  procesos  de  la  instrucción  formal.

Toda  ciencia  debe  contar  con  leyes  propias, un  cuerpo de  conceptos que  representen  los  elementos  de  la  realidad  del objeto de  estudio, formando  un  cuerpo organizado y en  proceso  constante  de renovación. Esto  se  logra  con la  investigación permanente, ya que  la  ciencia es falible, debe explicar  la  realidad  de  los  hechos y  cumplir  con el  principio de  la  generalidad. Tiene  como  base  la  reflexión ,  el  debate  y  el  uso de  la  razón hasta  alcanzar la comprobación de los  conocimientos en  correspondencia  con la  realidad en  estudio. Por  ello en  el marco de  sus  investigaciones no  puede  obviar  la  presencia  de  cuantas  teorías de  importancia  exista  sobre la  materia en  investigación.

Por esto  pensar  en una  nueva  pedagogía o  en una  revisión de  las  teorías  pedagógicas  vigentes  con  el fin de cambiar  el  rumbo de  la  escuela de  hoy, supone  un  desafío para los  investigadores  educativos Para  opinar  acerca  de  la  escuela  y  la enseñanza hay  que  revisar las  diversas afirmaciones sobre el  hecho  educativo, debatirlas e  ir  logrando las  aproximaciones a  la  verdad de lo que  podría  constituir  un  proceso de formación efectivo,  considerando el  logro de  objetivos de  desarrollo  humano.

Cuando se nos habla  de  la  Pedagogía  del  Interés es  claro  que  manifiesta  una  preocupación  válida. Pero  su  preocupación  va  dirigida  a  que  hay  que  cambiar  la  práctica  de  enseñar y  que  esto  solo  es  posible  con una  pedagogía que la  oriente de  manera  certera. Esa  práctica  de  enseñar se  debe  realizar  en los  centros  educativos. Necesitamos  contar  con una  cuerpo de ideas,  afirmaciones generales que  nos  explique qué es  la  escuela, pero  la  escuela en  general, no  aquella que  ha  surgido como  parte  de  un sistema  económico, social y  político.

Para  Ulloa  la escuela moderna  ha  sido un  proyecto de  la  clase  burguesa. Se le  destina  la  función histórica de  que  los  estudiantes  vayan  a  ella para  aprender  “lo que  se  debe  y  no  lo  que  se  quiere” (Ulloa, 2017), como  un  aparato de reproducción de  la  ideología que “ha sido colocado en posición dominante en las formaciones capitalistas” (Althuser, 1974)., en  el marco de  las  confrontaciones  de las  clases sociales. Pero la  escuela no  solo  ha  servido  como  institución  reproductora  de  intereses  ideológicos de la  burguesía, sino  en  general  de  los  que han  tenido  el  Poder  político   y  económico  en  sus  manos, incluyendo  al  Partido  Comunista durante los  procesos  de  instauración de  las “Dictaduras  del Proletariado”, casos  muy  evidentes  de adoctrinamiento de  la  ideología  marxista, leninista y  maoísta  en las  escuelas  de  esos  países,  sin  excluir  muchos  otros  países  que compartían los  mismos  sistemas en  Europa, Asia y  América.

Hay quienes consideran (Bardisa,1997) que hay que  unificar dos  tendencias  sobre  las  organizaciones  que  se  presentan disociadas, que  son la  política  y  la  estructural. Una  que  ve  a  la  escuela como  un  sistema  de  actividad  política y  el  otro como   un  aparato del  Estado que  sirve  para su  producción y  reproducción. Consideran  que las  organizaciones  educativas presentan  una  imagen  política, que no solo  reproducen las ideologías de los grupos  dominantes de  la  sociedad,  sino  que  en  su  interior se  producen  múltiples  conflictos  de  intereses, que  se  resuelven sobre la base  a  la  negociación y  otros  mecanismos.

La escuela  y la enseñanza

Para Ulloa (2017) la  enseñanza es “ayuda en la selección crítica de las demandas deseables, centrada en la GENERACIÓN DE INTERÉS” , pero  es  necesario  pensar  cómo es  posible lograr  esa  asistencia  docente. Para el Diccionario de  la Lengua Española el termino  viene  del  latín insignare, señalar, indicar , da  señal de  algo, dar  advertencia o  ejemplo que  sirva  de  experiencia y  guía. Es guiar para  que  los  alumnos  por  sí  mismos adquieran  los  conocimientos y  desarrollen  sus potencialidades (Manganiello,1980). Pero la  enseñanza “requiere un reconocimiento de parte del maestro y del alumno de que existe entre ellos una relación especial” (Moore,1987). La  relación  dinámica ente sujetos. El  que  enseña y  el  que está  en la disposición de  aprender, es  la base de  la  enseñanza, condición  vital  para  que  el  docente  pueda ofrecer  la ayuda,  la  guía o  el  ejemplo que necesita o  necesitan  los estudiantes para encauzar  por  camino  certero  sus  actividades de  formación. Esta  relación  da  origen  a  la  escuela, es  su  estructura fundamental   y  parte  central de  su  naturaleza.

Pretender una  escuela que  articule  el  saber  popular y  el  saber  científico, en una  relación dialéctica con la vida  social, la  cultura  que  históricamente se ha  construido   y  continua  en  renovación  constante, así  como  con la  naturaleza, con  fines de educar de  manera integral a  las personas que la componen , es la  tarea que  todo  educador  comprometido debe emprender. Explicar  las  características  del centro  educativo que afirme  una  ruptura con  la  quietud, la  rutina, el  formalismo, la  burocratización y  la  influencia  de  los prejuicios  ideológicos y  políticos, es  la  tarea de  la  práctica educativa en armonía con la investigación .

La organización educativa no  se  puede  explicar  a  partir  de  la  escuela, como institución al servicio ideológico de una  clase en  el  poder. La  explicación de  lo que  es  una  escuela debe  ser  una construcción a  partir  del  estudio de  su  génesis en  la  historia, como creación en provecho del  ser  humano,  del  desarrollo de  su razón y virtud, concebida de una  manera  científica.

Hacer  el  planteamiento de  una  Pedagogía  del  Interés que  oriente  una  empresa educativa que logre  la coherencia del  pensamiento  estudiantil en la  comprensión de  la sociedad y  su  cultura, los  intereses y  necesidades  humanas, con la  realidad  natural que  lo  circunda, provoca en nosotros  muchas inquietudes. ¿Debe la organización  escolar establecer por decreto o con simples manifestaciones de deseos lo que  deben  ser  los  cambios, o más  bien iniciar acciones concretas para ir logrando la renovación permanente?

La entidad de formación que  decida iniciar  el  camino  del  cambio debe  considerar primero, que quienes  deben  poner  su  barba  en  remojo,  como  se  dice,  son los  educadores, porque  a  ellos  es  que  le  corresponde, por  su  rol,  por  su  misión  profesional, dirigir la enseñanza  y  todo  el  proceso de educativo. Sin  cambios  en la  forma  de  pensar y  actuar de  los  docentes  no  es  posible  asegurar  las trasformaciones requeridas en la academia. Para lograr  esto  la  escuela  debe  romper  con la  metodología  tradicional, mecanicista y  rígida, por  una  participativa y  democrática. Es  necesario que todo  el  avance  en  el  plano  de la  creación de  mecanismos  institucionales para  asegurar  la  participación de  los sujetos  de  la  educación formal sea  una  creación  de  ellos o  por  lo menos si  ha  sido  sugerida, sea entendida  y  consensuada  con los  mismos. Donde no  hay conciencia de  los  cambios  a  producir  y  se  trabaja  para  producirlos con  interés  y  entusiasmo, el  desarrollo mostrado no  resulta  de un  verdadero  progreso orgánico  de  la Institución.

Para  cambiar  la  manera  de  pensar  de  los docentes o  elevar  los  niveles  de  conciencia para la  labor de educar, no  bastan con  organizar  cursos de  actualización  como  muchos  sugieren, que  generalmente  vienen  desde  las  esferas superiores.  Es que  la  misma  escuela debe trazarse  como  meta  un  desarrollo interno cada  vez  mayor. ¿Qué  significa  desarrollar  orgánicamente  una  escuela? Que  su  evolución  no  es  el  resultado  de dictámenes externos,  sino  sobre  todo  del  proceso interno  de  trabajo. Esto  no  quiere  decir  que  ninguna  escuela  puede  aislarse e  independizarse del  sistema  educativo en  cuestión, dentro  del  cual  ella  está  y  forma  parte.  Pero  debe ser una necesidad guiar  a  las  escuelas hacia un  desarrollo que dependa de las facultades  de  sus propios  integrantes de  manera  sostenida.

Sería  bueno  saber  cuál  será  la  visión  que tienen  las  autoridades ministeriales con relación a las escuelas que forman parte del sistema educativo nacional. ¿Las consideran simples centros  de  trabajo, con personal remunerado, dónde deben  responder por las horas  trabajadas?  Lo  correcto es ver a  las escuelas  como  comunidades vivas, donde  debe predominar  una interrelación de seres,  construyendo   y  reconstruyendo pensamiento, dándole cada vez  mayores  niveles  de  calidad al  hecho  de  educar.

Se  necesitan  docentes  comprometidos con la educación   y  los  centros donde tienen  el deber de poner  en práctica sus conocimientos. Los  sujetos  que  trabajan en la escuela deben sentirse  parte  de  una  comunidad. Esto  claro  no  depende  de  ellos  solamente, sino de las cualidades que  vaya adquiriendo el colectivo en  cuanto  a las  relaciones  de  afecto entre sus miembros, el respeto  entre otros valores que deben formar  parte de  una  empresa educativa  democrática.  Cuando intereses grupales o individuales  se  anteponen a  los del colectivo y  sus  fines, vemos como  la  escuela  se consume  en luchas internas que no  ayudan  a  su progreso  sostenido.

Para Aguerrendo (1996) la  transformación de la  educación no se  logra  desde el aula , sino  desde el  tipo de  institución,  el  modelo  de  organización y  gestión, ya  que a  partir del mismo  es  que se  crean  las  condiciones para  las creaciones. Lo primero  que  se  debe  considerar para el  desarrollo de  la  educación es  ver la escuela como  herramienta. Lo que nosaporta  la  idea de  un organización que  sea útil, que ofrezca  resultados esperados; una colectividad  que  se  ha  formado  con una  filosofía educativa para ayudar al avance de las  facultades de los seres  humanos  que  acuden  a  ella, para bien  de  ellos, sus  familias  y  la  sociedad  en  general.

También se observa a  la  organización  “como  escenario de interacción social D” (Aguerrendo, 1996) a partir  de  la  cual  todo  lo que  se  plasme en  el  proyecto educativo,  los  objetivos, formas  de  trabajo, contenidos  se  explican  a  partir  de  las mismas. Mientras  una  tercera  perspectiva ve  a  las organizaciones  como  unidades vivas que  tratan  de  adaptarse  e  manera permanente a  las  exigencias  del medio.Las  escuelas  deben  tener  la  capacidad  para  producir  las  decisiones “técnico-pedagógicas adecuadas para satisfacer en calidad y cantidad las necesidades educativas de las comunidades en las que están insertos.” (Aguerrendo,1996)

Hay  que abandonar  el  paradigma  del control, que  caracteriza  al  modelo  tradicional de  gestión  de  las  estructuras escolares. Delos  cinco  elementos  que  caracterizan  a  una  organización  inteligente están  el  que  sus  miembros  cuenten  con un  pensamiento  sistemático, es  decir ideas  coherentes, integración de  saberes; elaborar  una  visión  compartida, en  el  marco del trabajo  institucional y  la  labor  permanente  en equipos, donde  el  debate  el  dialogo, asegura  aprendizajes  más  seguros  y  conocimientos más  objetivos en  beneficio  de la entidad. Una organización sin jerarquías o estructuras  jerárquicas rígidas, que  rompa  con la  rutina, que  promueva  el  intercambio y  que  afirma  una  planificación acorde  a  la  realidad.

De  manera  que  hacer  una  escuela un  centro  modelo, depende  sobre  todo  del  compromiso  de  sus miembros. Pero el desarrollo de  todas  las  instancias del centro  educativo  irá  diciendo  en  qué  medida se  materializa  ese  compromiso. Los  maestros con sentido del deber u  con una actitud  de  respeto a su academia,  se  van modernizando  ellos  en persona mediante  el  estudio, pero  sobre  todo el  trabajo en  equipo, las  reuniones  constantes, los  debates, deliberaciones,  a  investigación  institucional y  sistematización de  experiencias. La  nueva escuela debe  mantener  el  interés, la  preocupación   y  la  pasión  permanente  de sus  miembros  por  la  solución de  problemas  y  el  avance permanente.

 “proactiva hacia las innovaciones, su flexibilidad, su capacidad de disfrutar del proceso de enseñanza, colaboran de manera efectiva para conseguir una enseñanza eficaz”.(Pogré,2012)

Una  unidad educativa fructífera es novedosa porque  sus  profesores son  sujetos que  sienten  formar  parte  de  la comunidad,  ven  conciliar  sus intereses  con los  objetivos y  la  manera  de  funcionar de  la  organización, porque  ven  reflejados  sus  necesidades  en  ellos. Maestros  en  procesos creativos, que tienen las condiciones  para enseñar de  manera  constructiva, respondiendo  a  las  necesidades  de  los alumnos, haciendo  posible elevar  hasta la cima la  disposición de  los  mismos  al  aprendizaje.

Pero si bien “la ‘autonomía institucional’ es un concepto hasta ahora aceptado, falta llenarlo de contenido (Aguerrendo, 1996).Esto se  puede lograr en la escuela inteligente, empoderada, de  autogestión, rica  en  su  estructura interna, en  sus  interacciones colectivas y  producción de  ideas; que posee espacio  de  participación para todos los  sujetos que  la  componen, no  solo  de  los  docentes  y  estudiantes. Pero  la  enseñanza promotora  de nuevas  ideas , la  enseñanza  de  proyectos, constructivista, en una  entidad  cuya  desarrollo  orgánico ha  sido  firme, promete no  solo  responder  a  los  cambios de  la sociedad, sino promover  cambios  en  la  sociedad  misma.

De acuerdo a Moore (1987) en  su  “Introducción a  la  Filosofía de  la Educación”, hay  dos  tendencias fundamentales  en la  enseñanza, que  son: la  mecanicista y  la organicista. En la  primera, se  tiene un  esquema  de  enseñar basado  en  la  repetición, n  el  uso de  la  memoria, en  el movimiento previamente  condicionado, programado, donde el maestro es  la  autoridad, encargado del conocimiento. La visión  organicista tiene  una idea  de  la  enseñanza donde el educando puede desarrollar su  potencialidades, componer y  recomponer sus  conocimientos, mientras  que el  maestro, sin  dejar  de  ser  autoridad, funge  más  bien  como  un  supervisor o consultor del  proceso.

Observamos que tendencia  organicista toma elementos  básicos  de  la  Escuela Nueva,  como que el “centro de máxima actividad será el alumno, el cual idealmente estará dedicado a las actividades que ejercitan sus capacidades y estimulan sus intereses.” (Moore, 1987). Sin  embargo,  hay que cuidarse de los  excesos aún  en  aquellas  propuestas que  se  consideran  avanzadas para el  trabajo de educar, como  por ejemplo extremar las  libertades  de  los  alumnos,  donde toma  riesgo}o  la  autoridad del  maestro,  así como  el  excesivo  confianza en todo  lo que se  hace,  al  margen de  planes concretos  de  desarrollo. Llegando  a  un  equilibrio o  punto  medio sobre el  conocimiento de  la  enseñanza como  fenómeno de  estudio, sobre la dialéctica de su proceso, considerando las  variables que intervienen y  las  magnitudes que  le  corresponden, en los momentos dados  del desarrollo de la  misma.

La  función  educativa, transformadora  de los  centros no  se  limita  al  salón de clases. La organización debe  cumplir  la función de educar  a  sus  propios  miembros. Las miembros  de  la  Organización la  van  cambiando y  dando  el perfil que ella logra  en  un  tiempo y lugar  dado, y  en  esa  medida ella  los  va  transformando a  ellos.  Esto  se  hace  de  dos  maneras: Cuando por  medio del trabajo de  reflexión y  sistematización se  elaboran  normas, principios  y  proyectos  propios y  cuando esas normas  y  proyectos deben  ser  asumidos  y  aplicado, no  sólo  por  aquellos  que  participaron  en  sus creación, sino  en  aquellos  que  se  integran al  ´proceso. Todo centro de formación debe verse  como  una  comunidad, que  forma  un  sistema dinámico, donde  se  debaten, como  condición necesaria,  diferencias que surgen en  el  trabajo de construcción institucional, necesarias para  hacer  posible que  la  tarea  de  educar se realiza sobre  la  base  de unos ejes  de  desarrollo.

De  acuerdo  con Bardisa (1997)  cuando  afirma  que  es la  organización de  la  escuela la  que  hace  posible el “inhibirse o extender la colaboración”, y  que  para  lograr esto  se  hace imperativo un programa con espacio de  tiempo establecido para  esas  tareas, cosa  de  asegurar esa cooperación permanente. Por  lo que  no  hay  manera  de  lograr  los  fines  de  la  educación con una entidad formada  por  agrupamientos aislados,  al  margen de los  intereses propiamente  educativos.

Todas las instituciones deben alcanzar la autogestión, evolucionar hasta lograr la autodirección, insertos en  un  sistema  educativo  general, debe  producir  su  propio  proyecto de  centro, el  cual  debe manifestar sus competencias institucionales, en  qué  medida  se  prueba a  sí  misma, en  qué  grado  prescinde de  la  influencia de  los  organismos  externos  a  ella o  del  poder autoritario de  sus  propias  autoridades. Para Porlán (2002) “significa que los profesores cambien sus puntos de vista acerca de los procesos de enseñanza-aprendizaje”y las  formas  de intervención en esos procesos.

Pero  una organización competente, de  auto conducción, con  sólidas  bases  democráticas, debe enfrentar  una  contradicción mayor, que  es  la  referente  a  la  influencia del Ministerio y  sus  órganos  burocráticos de  supervisión e  imposición, así  como  la presencia de  la  política partidista en  los  órganos oficiales y  escolares, en  desarmonía  con los  procesos científicos de producción y  creación institucional, que  son la  fuente  de los  futuros  cambios  de  la  currículo nacional.

La escuela debe  ser un  centro para  la  enseñanza, pero esta  misma  actividad debe estar  sometida a  la  reflexión  y  el  debate  científico, con  el  fin  de  ir mejorando  cada  vez y  de  manera constante la  calidad de  los  procesos  de  formación y, por  otro  lado , para nutrir al  currículo educativo  nacional, logrando  así una  relación distinta  entre  las partes centrales del Sistema educativo y sus  bases, haciendo de  la  planificación educativa una actividad dinámica, creativa y transformadora. Convertirla en un  proyecto para el  cambio, no  sólo de  la  conciencia  de  los  estudiantes, sino de  todos  los que  deben  formarla.

Una organización proactiva, con  desarrollo de  competencias  institucionales porque  tiene  mecanismos que viabilizan los  trabajos en  equipo, la participación innovadora, que piensa, debate, propone y también  está  en  facultad  de elaborar  su  proyecto de desarrollo. Un cuerpo que está consciente de  su  realidad,  que puede identificar  sus  necesidades, formular los  objetivos a  lograr para  cambiar  situaciones, justificando  las  vías  y  los  recursos para  hacerlo. Considerando la importancia del currículo  oficial en  sus  principios y  fines,  pero con la intención de  hacer  aportes que ayuden  a su  enriquecimiento, lográndose  una metodología  de creación   y  recreación del  conocimiento  educativo, que  mantendría  viva  no  sólo a  la  escuela, sino al  todo  el  sistema educativo  del  país.

Una  escuela  con  personalidad  propia debe  construir  sus  hipótesis con relación a los  conceptos  que  los  alumnos  deben aprender, la  forma  como  lo deben  aprender , así  como  un  conocimiento  tentativo sobre todas  las  variables  que es  necesario  considerar para  que la organización realice  sus  tareas cada  vez  con mayor  grado de  calidad.. Esta estas  hipótesis  deben  revisarse  de  manera permanente sentando  una  cultura  del  dialogo y  evaluación institucional continuada. Un  currículo que  se  construya a  partir del fragor del trabajo intelectual y practico de  los sujetos  que  componen la  Entidad requiere  de  una “una interacción activa y productiva entre los significados que el individuo ya posee y las diversas informaciones que le llegan del exterior” (Porlán, 2002), dinámica organizacional que se cumplirá con la  maduración de  los de  las  funciones de  las  instancias  internas de los  centros de  formación.

Otro  elemento  vital  para consolidar  la  calidad de  las  organizaciones  educativas es  el  referente  a  la  evaluación.  La  evaluación debe  acompañar  a  todos  las  actividades realizadas. Elemento  indispensable  para coronar las  diversas  etapas  que  marcan la  evolución  de  los  trabajos ,  en  el  marco de  la  estructura escolar, ya sea en las  labores estrictamente  de  enseñanza, de los  trabajos  en  equipo del  cuerpo de  profesores, de  las  labores  de  los  departamentos o en  general del  desempeño de  toda  la entidad  en  términos  del  logro de sus  objetivos o materialización de  su  proyecto de  centro. En  cualquiera  de  los planos  en que  se realice debe  estar orientada  por  unos  criterios  y  estándares correspondientes a  los  objetivos trazados, debe ser  parte  de  los  trabajos para lograr grados  más elevados  de  calidad y  su  aplicación conlleva reflexión y  toma  de  decisiones para  la mejora. Las  instituciones  deben  tener  regímenes  de  consecuencia. No  deben  actuar  en base  a  personas o  figuras  importantes  sino  sostenidas  en  los  equipos, la  cooperación y  la  visión sistémica. La  evaluación es  una actividad continua, que  requiere búsqueda  de  información  de  los  procesos y  el  uso de métodos  e  instrumentos  adecuados para obtener  los  resultados  deseados.

Los intereses educativos

La  escuela debe trabajar  para elevar  el  interés de los  estudiantes, como  muchos otros intereses  a  lo que  debe  atender  en  su  interior como  institución. Su  vida está condicionada  por  la  relación de muchas  personas, que  ocupan  roles y  posiciones  distintas  en una  estructura  compleja. A estas  personas, por la  función que  le  corresponde  realizar en  el  sistema de  la  organización le llamamos sujetos educativos. De todos los  sujetos que  intervienen  en las actividades de la  entidad  escolar los que  forman  la  relación básica son  dos. Los  docentes  y  los  educandos. Pero en  la medida  en  que  la  estructura de  la  escuela se fue haciendo  más complicada, donde  hay  una  evolución de  una  estructura simple a  una  cada  vez  más  compuesta, surge  la  necesidad de que  otras  funciones formen  parte  de  la  misma.

¿Puede  una  escuela desarrollar  el  interés  de  los  estudiantes antes de crear  un  conjunto de condiciones que  la  estructura de  la  organización le  exige para el  caso? Para  poder  crear  condiciones para  una  enseñanza de  calidad, que  contribuya  con la  transformación de  la  conciencia estudiantil, hay que  tener  una visión global del  centro  educativo y  actuar  en  consecuencia. Es pertinente considerar  las  necesidades  de  todos  los sujetos  que  de  una  u  otra manera realizan una  función necesaria  en  el  organización. La  preparación de esas  personas, las condiciones en que  trabajan, el instrumental que  necesitan, entre  otros.

Los  educadores, que  son los  que  tienen  la  responsabilidad de  dirigir  el  proceso de enseñanza tienen necesidades  e intereses  que  atender. En la  medida  en  que están  preparados,  para  ejercer  su  rol, y  además con  el  entusiasmo   y disposición su  ejecución será de  mucho  mayor  eficacia. Entre los sujetos  educativos fundamentales, en el marco de la estructura escolar,  existe  una relación que  es  pertinente  entender. .

Hay  que  debatir las  múltiples relaciones entre  los  dos  sujetos  básicos  de  la  educación formal y  la  enseñanza, que  lo  son  los  maestros  y  los  estudiantes, la  dialéctica que envuelve  esta  relación, sin  menospreciar los vínculos  que  se  deben dar  entre los  demás  sujetos que  con  su  trabajo  contribuyen al  funcionamiento de  la  escuela,  como  son los  empleados en  sus  diversas  categorías y  las  autoridades académico-administrativas. Toda  escuela competente  debe fortalecer, de  una  manera continuada,  los conocimientos, habilidades de los   docentes y  demás grupos de acción en  el marco del  sistema  escolar, así  como  la  disposición al  cumplimiento de  sus  responsabilidades. En  el marco de  esta  situación podríamos  contar  con unos  docentes con  comprensión  plena  de  las tareas  a  realizar, pero  además con la  actitud  para  hacerlas  realidad y  “seguir construyendo, en su desempeño profesional, nuevas y más profundas comprensiones.” (Pogré, 2012)

La buena disposición docente se  traduce  en un  ambiente de motivación  para  sus  estudiantes. El  docente  que se  concibe como un  asalariado y  nada  más, que  esté  mirando  el  reloj  para  marcharse  a  su  casa, que  no se encuentre en la disposición de entregar sus últimas  energías a sus discípulos, puede  tener  todos  los  recursos  para  enseñar pero los  resultados  no  serán los  mejores. Para Pogré (2012) se  demuestra  que  cuando  el  docente está motivado, cuando  disfruta  de lo que  hace se  convierte  en  un  sujeto  educativo  innovador, capaza  de dirigir  una  enseñanza de  calidad.  Ahora, para  lograr  en los  educadores  una actitud adecuada con relación  al  trabajo que debe  realizar debe  la  entidad cumplir  con un  conjunto de  condiciones referente a  su  funcionamiento y  comportamiento  institucional.

Hay  que  revisar  la  relación  del  docente  con  sus  superiores  en la  estructura  de la  organización, así  como  con otros miembros que  no  son  propiamente  maestros, tal  es  el  caso de  los  orientadores, psicólogos, encargados  de  áreas, personal de  apoyo, ente otros. Pero  sobre todo la  que es  necesario  mantener  entre  los directores, subdirectores  y  encargados  académicos. Se deben afirmar los mecanismos jurídicos, espaciales y temporales,  que se  hacen pertinentes para que los  educadores gocen de las  libertades que le son necesarias en su rol, en  cuestiones de  naturaleza académica como  partes  de una organización democrática.

En ese sentido  es  necesario tener  en  claro que  la  democracia es  un  sistema sustentado  en unos valores fundamentales,  como  es el  respeto, la  justicia, la responsabilidad, honestidad, cooperación, ente  otros, que  deben  orientar el trabajo  educativo  y  asegurar  el  mantenimiento de  su  naturaleza. Con libertad  se fortalece la institución  escolar yse consigue la  enseñanza de calidad.

Los profesores dependen de unos espacios para  desarrollar  sus  labores profesionales  con  dignidad. Espacios para la  docencia, para  la  investigación, para reuniones  y  asambleas de  equipos, tiempos seguidos para la  corrección de  trabajos de  los alumnos, para  recreo, para  tutorías con  estudiantes y  reuniones  con padres, entre  otros  que  sean  pertinentes. Además de un  salario  digno acorde las  necesidades de  los  profesionales  de  más  alto  grado   y  responsabilidad del  país. Creando estas condiciones institucionales aseguramos educadores más  motivados y  dispuestos a  seguir  perteneciendo  a  la comunidad educativa y  aportando  para  su  desarrollo.

El  fenómeno del celularismo (Bardisa,1997) o  conjunto de  aulas  que  funcionan  de  manera  independiente; la  dispersión entre  las diversas  esferas del  centro educativo, que  se  nuclean  alrededor  de  unos  intereses departamentales, pero no logran una  participación activa de  los  profesores, estudiantes, empleados y  padres en  actividades de debate, toma  de  decisiones y  solución de  problemas institucionales. Predomina una  estructura en departamentos con una articulación  inadecuada, escasa coordinación   y  débil  supervisión de  los  trabajos realizados. La  comunicación  efectiva  entre  los  diversos  sujetos  de  la  educación es  pobre, de  manera  que las  ideas  se  diluyen o  canalizan  inadecuadamente, mientras  que  todo  esto  da  lugar al  individualismo.

Por otra parte, la  organización educativa  se  prepara, se planifica para  recibir  a  los  estudiantes, con  el  fin de  que se  integren a la compleja  red de  relaciones que es  necesario crear entre  todos  los  sujetos  educativos  y  hacer  posible  la  actividad de formación que  se efectúa  en toda  escuela,  con miras  al  logro de unos fines. Debe  tener  los  áreas territoriales, académicas, el instrumental  didáctico adecuado  para  los  alumnos (Montesori,1914) acorde  a  sus  edades e  intereses. Las circunstancias  deben propiciar un  intercambio provechoso  entre los  docentes  y  los  alumnos para  que  este  último encuentre en la  entidad un  ambiente propicio para  realizar  cuantas  actividades y  aplicar  cuantos  procedimientos se  consideren  pertinentes para lograr el  desarrollo de  sus  facultades.

Para Perkins (1997)el  entorno contribuye  con  el  aprendizaje, haciendo  énfasis  en  el trabajo  grupal, trabajo  en  equipo para el  desarrollo del  conocimiento de  los estudiantes, en lo que  llama la “cognición  socialmente  repartida”, donde  se  ponen  en juego un  conjunto de valores y   habilidades (igualdad, reciprocidad). Cuando  como  resultado  de  ese trabajo  hacen  sus  planteamientos, los  escriben   y  dan  a  conocer (cognición físicamente repartida) y  pueden representar sus  ideas de  manera  simbólica sobre  la  base  de un  conjunto de  procedimientos aprendidos en  el trabajo de  la  enseñanza. La  enseñanza donde  se  crean  condiciones  para el  progreso integral e  los  alumnos debe  centrarse  en  actividades sobre  problemas que  sean  del  interés  de  los  discípulos, proyectos para  conocer  un  tema y  aportar ideas  que  contribuyan  a  darle  solución. Los  temas  seleccionados  para  ser  enseñados deben  ser  pertinentes, es  decir, responder  a  sus  intereses  mas  cercanos, “aun cuando el orden y la secuencia de los mismos no reflejen una estructura lógico-disciplinar  (Porlán, 2002)

A  pesar  de  que  los escolares tienen  como  papel seguir  las orientaciones y  directrices  de  los maestros, constituyen la parte más importante  de  la Institución. Esto  significa  que deben  asegurárseles  unos  derechos, aquellos  que  son  requeridos  para su pleno  desarrollo.  Estos  derechos  no  se  limitan  al  aula,  sino  que trascienden  la  misma y deben compartir  junto  a los  otros  sujetos educativos prerrogativas institucionales como  miembros de la organización. De  manera  que hay  una  relación  directa  de  los  discípulos  con los  maestros, pero  también  una  relación  indirecta, donde  los  primeros gozan  de  la  oportunidad de  ejecutar  actividades de  enseñanza o corporativas, que  también  forman  parte  de  la  formación educativa integradora.

…atender a las diferencias individuales de los alumnos, es uno de los elementos importantes a la hora de alcanzar una enseñanza eficaz. (Pogré, 2012)

Dentro de las actividades de  los  estudiantes fuera  de  la  relación  directa con los  maestros  en  el  aula se encuentra la  educación cívica. Es fundamental que  los  discípulos cuenten con espacios de tiempo, en los vínculos externos con los  educadores y  demás sectores  de la Organización, para la formación  de consejos  de  curso y  comités  académicos estudiantiles,  con  derecho  a  representación en asambleas  de  centro, donde ofrezcan sus  ideas  y experiencias relativas  al  trabajo educativo realizado  en  la  escuela, como parte de las técnicas  de  sistematización del conocimiento  con miras  al fortalecimiento de  los  proyectos  del centro. La  participación de  los  alumnos  en los órganos  de  representación, la  participación en las asambleas generales deben  tener  una  función educativa.

La fórmula  para alcanzar niveles superiores  de  desarrollo cognitivos, afectivos y  de  una  práctica investigativa que asegure procesos  de construcción y  reconstrucción de los  conocimientos, se  encuentra en lograr  una  escuela con la  facultad  de innovarse  a  sí misma, porque sus  integrantes se encuentran  en una labor perpetua de cambios necesarios acorde  la  realidad, influenciando a  la vez con  su  aura  de  luz a  toda  la  comunidad que la envuelve.

Los centros de enseñanza en el mundo  social  y  natural

Las  relaciones  sociales “crean, recrean y modifican incesantemente demandas e interés por aprendizajes (Ulloa, ). Muy  de  acuerdo  con  que los seres  humanos  deben  apropiarse de  la cultura, aprenderla y transformarla. Pero  para  que  esta  apropiación se  efectúe  como  un  aprendizaje, que  no  solo  asegure  la  innovación  cultural con  el  hecho  mismo  de aprender,  sino  que produzca cambios en la  dirección de progreso humano en los  alumnos. Esto  lo puede conseguir estableciendo una  relación efectiva con esa  cultura. Su  proceso de reflexión colectiva  condiciona los  criterios  de  la  elección  que  es  necesario  realizar, tanto  de  los  contenidos, los  recursos  o  medios y  la relación  que  debe  hacer  con los elementos  de  la  realidad o  el  espacio comunitario  que  le  rodea. Los  cambios que  ocurren  en  el mundo que bordea a  la  organización tienen  una  influencia  sobre  ella marcada. Pueden  crear demandas de  aprendizaje siempre que  la escuela  se  encuentre  preparada para asumirlos  como pate  de  sus  contenidos  de enseñanza.

Como el cuerpo del niño debe obtener nutrientes y oxígeno de su ambiente externo, con el fin de lograr un enorme trabajo fisiológico, el trabajo del crecimiento, así también el espíritu debe tomar de su entorno el alimento que necesita para desarrollarse de acuerdo a sus propias “leyes de crecimiento.” (Montessori,1914)

Con  relación  a  la situación  de  la escuela de hoy se  afirma que  selecciona aquellos  contenidos que  son  del  interés de  los que han diseñado  el  Currículo, y en “él lo que deberá enseñarse y aprenderse” (Ulloa,2017) La  escuela debe  ofrecer respuesta  oportuna a  la  sociedad y  los  cambios  que en  ella se  producen. Los  hace cuando  elige  contenidos oportunos para  la  enseñanza, recursos tecnológicos  adecuados y  establece vínculos con el mundo. En la medida  en  que sea  una empresa productiva y que tenga  como  norte  el trabajo en  equipo, el  debate  educativo  científico y  la  investigación.

Existen tres posibilidades cuando hablamos de la relación entre la escuela y la realidad socio-cultural y natural,  que son:

  1. La escuela  indiferente  frente  a  los  cambios científicos y  culturales, que  se  ´producen  en  el  mundo circundante, por  su  escaso avance orgánico e institucional.
  2. Interesada en  asumir cambios producidos en el  ambiente  socio-cultural, pero sin el desarrollo orgánico suficiente para asimilarlos de manera
  3. Aquella que por su evolución organizacional establece una comunicación efectiva de doble entrada con la sociedad, la culturay la realidad natural.

Lo que significa  que no  basta  con  tener  criterios  de  discriminación formulados  para  la  opción que  la  escuela  debe  hacer  referentes a la  realidad del mundo  circundante. En la  medida  en  que  la  escuela enriquece  su  organización  interna, creará los mecanismos de  respuesta ante  los  cambios  de  la  sociedad  y expresará en qué  grado supera adecuadamente  esa presión.

Un  problema  a  resolver  lo constituye la  manera  de dirigir  a las  estructuras escolares, basada en ordenes departamentales, sistemas burocráticos  al margen  de  las  características  y  necesidades  que  dimanan de  los  procesos  generados  en las  mismas. A nuestras escuelas se le asignan obligaciones que deben  aceptar  de  manera acrítica y  luego capacitarse  para  entenderlas y poder trabajar  con las  mismas,  como  sucede  con  los  recursos  de  la  tecnología o  la  llamada  educación basada en  las Tics, nuevos enfoques asumidos como el de  las competencias, así como contenidos y  propuestas  de estilos  de  enseñanza orientados por el  currículo oficial.

Cuando se afirma  que  el  currículo  debe  ser  algo  en  proceso de  construcción nos  plantea  una idea cierta que hace referencia  a un problema  educativo real. Los componentes del currículo: los fines, contenidos, actividades, recursos, formas  de  evaluación y  filosofía  de  la educación, entre  otros,  han  sido el resultado del trabajo de “expertos” para  que  los  docentes los  asuman y  apliquen, sin que  hayan  tenido  la  oportunidad de asimilarlos  de  manera  crítica.  Bajo  esos principios no  es  posible trabajar  para ir  despertando a  la  escuela y hacer  a  sus  propios  miembros constructores  de su  propia  realidad  educativa.

Hay múltiples maneras  como  la  escuela puede  relacionarse  con  el  mundo que  la  envuelve. Algunas de estas son:

  1. Seleccionando contenidos  y  medios, que  organiza  acorde  criterios  científicos,  para  trabajarlos en  los  espacios creados  en  su
  2. Conducir a los estudiantes hacia la  calle,  el  barrio, el  campo, el rio, la  selva, entre  otros  espacios  externos que  se  hagan oportunos como  fuente  de  estudio   y  observación por  parte de los
  3. Solicitando a  las  instituciones  comunales  o  nacionales representantes  de  las  mismas  para  que  ofrezcan  charlas, conferencias o  talleres  en la escuela.
  4. Presentar a la Comunidad propuestas para la solución de sus problemas reales.

La organización  escolar como espacio de  interés de  las  instituciones oficiales, es idónea para  formar  parte  de  los  planes del Estado en las  diversas  políticas  de  desarrollo. Allí se concentran , tanto  en los  centros  públicos  como  privados, miles de niños  y  niñas que  deben ser vacunados, tratados  medicamente, visitados  por  los  especialistas  del  tránsito , de  la  prevención de  consumo  de  drogas, de  la  planeación familiar  y  orientación  sexual, de pro consumidor, en  fin  de  cuantas actividades por ejecutar en favor  de  la  población   en  diversos  ámbitos. La escuela debe  mantener  un  vínculo de doble  vía con la  sociedad. Hacer que las  instancias  estatales vayan  a  ella y  visitar  de  manera continua esas dependencias oficiales, que  pueden  servir  de  fuentes a los  contenidos  de  enseñanza, ahora cuando la  tecnología nos  brinda  la  oportunidad de  ganar tiempo y  recursos, para  lograr  esos fines.

Especial importancia  es  lo relativo  al  tratamiento de  los  temas relativos   alas responsabilidades ciudadanas, dimensión  básica  para motivar  la participación de  los alumnos en las actividades concernientes a nuestras entidades oficiales fundamentales, comprender sus  características, así como  los  temas  que en ella  se  discuten en  beneficio de  la  sociedad. Temas  que  pasan a formar  parte  del  contenido de  la  enseñanza,  como temas oportunos para que el  alumno  los  trate  de  manera  crítica. Esto en una  relación  sin  interrupción con el sistema social y cultural del cual forma parte.

El  progreso de  toda  escuela la  convierte en  una  institución  preparada para  seleccionar contenidos diversos y  medios pertinentes, con la  destreza para utilizarlos de manera  efectiva. Mostrando facultad para relacionarse con  la colectividad encaminándose  hacia  ella  de  manera continua,  visitando sus espacios; de  ser  capaz  de  aportarle con  los  recursos  humanos que forma y pone  a  la disposición para los  operativos comunales. Contribuyendo con  el aporte  de  ideas innovadoras que ante  la necesidad de  darle  solución a  los  problemas sociales, tanto  en  el  orden  familiar, de  tránsito, de alimentación, de  alfabetización, entre  muchos  otros.


Bibliografía

 

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Althusser, Louis, Ideología  y aparatos ideológicos  del estado, Le Pensée, nº 151, junio de 1970, París.

Bardisa, Teresa, Teoría  y  práctica de la micropolítica en las organizaciones escolares, Revista Iberoamericana en Educación, No. 15, 1997.

Manganiello, Ethel, Introducción a  las  ciencias  de  la  educación, Librería del  Colegio, Argentina, 1980.

Montessori, María, El manual personal de  la Dra. Montessori,  Estados Unidos, 1914.

Moor, T, Introducción  a  la  filosofía de  la educación, ed. Trillas, México, (reimpresión) 1999.

Perkins, Davies, La escuela inteligente, ed. Gedisa, Barcelona, 1997.

Pogré, Paula, Enseñanza para la comprensión, Universidad Autónoma  de Madrid, 2012.

Porlán, Rafael, Constructivismo y escuela, Díada Editoral S.L. Serie Fundamentos Nº 4, Colección Investigación y Enseñanza 6a . ed., España, 2002

Ulloa, Luis, Pedagogía centrada en el interés, en el marco de una visión ecosistémica de la educación. Santo Domingo, 2017.

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