Acerca de “Pedagogía Centrada en el Interés, en Marco de una Visión Ecosistémica de la Educación”

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Acerca de “Pedagogía Centrada en el Interés, en Marco de una Visión Ecosistémica de la Educación”

Buscando la existencia de congruencias entre ambas vertientes de análisis, la pedagogía centrada en el interés y la visión ecosistémica de la educación, se muestra que mientras la visión ecosistémica busca el entendimiento del proceso educativo como respuesta de la humanidad a su medio –un medio que tales condiciones determinantes han sido creadas por los propios seres humanos–, la pedagogía centrada en el interés busca la manera de encontrar las vías que permitan acoger con provecho la tarea de enseñar.

Por consiguiente, defendiendo ambos criterios ya anteriormente mencionados, dando vueltas de manera global la obra habla que la educación escolarizada o formal como también la no escolarizada o informal. La educación solo se entiende si es considerada como un hecho que ocurre a manera de respuesta de las necesidades de los seres humanos. Pero la educación solo puede tener éxito si es el del agrado e interés de los educadores y por esto el análisis de la creación de interés de aprendizaje más que la imposición de dicho aprendizaje previsto con anterioridad de lo que se debe supuestamente enseñar. Esto hace referencia a que muchas veces el educador se preocupe más por “enseñar” lo que se supone que deben aprender los educandos, sin tal vez darle una importancia real en la creación de interés a los educandos por dicho aprendizaje que es el que realmente da crecimiento y no una supuesta calificación como objetivo básico de los educandos.

Por otro lado, podemos notar el esfuerzo de dar posición al ser humano como un foco que posee la particularidad que para este ser necesita del aprendizaje, ya que somos seres sociales. Mientras que la escuela hace búsqueda de aprendizaje que no necesariamente tienen hincapié en el interés real. Se resalta que los seres humanos buscamos dentro de la sociedad la creación de las cosas principales del ecosistema, lo que quiere decir que, del medio en que nos educamos.

En el sub-título, El Marco Global: Visión Ecosistémica de la Educaciónse resalta que toda especie busca la preservación de los rasgos únicos que lo hacen ser. En cuanto a los humanos, lo que hacemos, nuestra cultura, por lo tanto todo lo que creamos es lo que hace la gran respuesta al aprendizaje global es decir la obligación del ser humano de aprender a estar en el mundo apropiándose de las transformaciones, siendo este un punto clave que diferencia al ser humano de los seres no racionales, nosotros respondemos aprendiendo y queriendo aprender. “La gente aprende lo que vive y quiere aprender aquello que cree necesario para vivir”. Aprendemos y necesitamos aprender como también necesitamos cumplir con tareas fundamentales que nos hacen ser seres humanos, lo que quiere decir que esta tarea de aprender es tan importante para la vida como cualquier otra, porque de lo contrario no fuéramos considerados seres humanos sociales. Por lo tanto, cada uno de nosotros aprende de la manera que la vida nos imponga hacerlo, con o sin escuela, y principalmente fuera de ella ya que esta se convierte en una necesidad individual de cada uno para construir particularmente nuestra manera de estar en el mundo.

Haciendo referencia a la palabra Ecosistema (Sistema biológico constituido por  una comunidad de seres vivos y el medio natural en que viven), todos hacemos parte de un gran ecosistema a lo que particularmente nacen y se producen las necesidades infinitas de saberes y creencias, luego que estas llegan a ser concebidas o mejor dicho percibidas estas pasan de ser necesidades a ser demandas de aprendizajes, estas demandas pueden dar diversas formas y clases de interés de aprendizajes siendo este el último de la fila de la transformación de aprendizajes, el interés.

La necesidad del aprendizaje es lo que una población tiene que saber para la realización correcta de sus vidas, las necesidades de aprendizaje son realidades objetivas, una necesidad podrá parecer real a unos e irreal a otros.  Estas llegarán a convertirse en demandas de aprendizajes en la medida que se perciban socialmente, en la medida en que la sociedad se percate, haga conciencia de que existe, una conciencia que se vea en forma de iniciativas.

Las demandas dan a conocer expresamente como lenguaje y conducta. Los diversos tipos de demandas serán, “fuertes” o “débiles”, “conservativas” o “transformativas”, “reales” o “formales”. Será socialmente fuerte por su potencial para convertirse en interés de aprendizaje, será débil sino posee este potencial para convertirse en interés siendo tareas o aprendizajes más básicos como conocer los padres de la patria o saber la ubicación en el mapa de donde vivimos. Será conservativa aquella orientada a conservar la realidad, incluyendo al mismo sujeto que aprende, como aprender a obedecer o la creencia sin cuestionar. Será transformativa por el impulso de cambio que provoque como, cuestionar la ciencia o  la tecnología. Serán demandas formales aquellas que formalmente expresen algún reclamo, petición o compromiso por la determinación de las enseñanzas y aprendizajes. Las demandas reales no necesariamente necesitan de un documento formal para ser, suele tratarse de aprendizajes como, nuevas terminologías de las jergas, uso de las nuevas modas o los usos de aplicaciones de celulares.

Por otro lado refiriéndonos ya a la escuela de los principales roles o papeles ideales que esta posee es la selección crítica dentro de todos estos tipos de aprendizajes ya mencionados entre las distintas necesidades y demandas que esta considere pertinentes. La demanda de aprendizaje no llega a ser interés porque este necesita un  compromiso de aprendizaje específico. El interés es un hecho social en voluntad y deseo dirigido a metas que se buscan conquistar.

En cuanto a “Supuestos sobre los que está montada la escuela moderna”, otro de los apartados del libro, podemos hacer referencia a la escuela como la respuesta formal que la sociedad ha dado a las necesidades y, luego a las demandas que tiene cada individuo en particular por adquirir aprendizaje. La escuela ha sido hecha, creada como tal lugar donde se va a aprender las cosas que se deben aprender y no suficientemente lo que se quiere, que tanto que es observado por el autor como algo impuesto (los aprendizajes), por un poder arbitrario posiblemente conocido como Estado. Por consiguiente es donde se buscan respuestas que no necesariamente se han hecho. “No es difícil advertir que ahí empieza un problema”, sentencia el autor. 

Esto se consolida aún más con la escolaridad obligatoria, también financiada oficialmente. Ahora este supuesto  problema se hace más grande con la imposición de lo que supuestamente se debe aprender y la obligación de asistir a la escuela.

Esto realmente forma una confusión que  se apoya en otras confusiones, formando malas conductas que en la actualidad actúan de manera natural en la escuela moderna, viendo un examen como lo principal y no el real aprendizaje, una buena calificación como lo más importante sin importar si la cabeza sigue igual de vacía, la memorización “embotellamiento” sin deseo alguno de análisis reflexivo y en muchos casos la manera de buscar el éxito sin importar que sea mediante algún fraude “un chivo”. Lo que se busca con esta reflexión es hacer cambio en nuestra historia escolar, perseguir otro norte o perseguirlo de manera más correcta, que la necesidad de aprender y de enseñar sea una condición para la propia continuidad social.

En la “Pedagogía Centrada en el Interés (PCI)”  las necesidades, demandas e interés por aprendizajes corresponden a estados de conciencia más o menos coexistentes y no propiamente a etapas (p.19).El aprendizaje propiamente humano, fundado en el entendimiento y en el manejo de significado y símbolos, es esencialmente imposible si no se desea”. Como hemos tratado anteriormente en este documento el interés de aprendizaje es fundamental para dicho aprendizaje de manera óptima, no existe crecimiento alguno en el saber si no hay antes un deseo por el saber, este facilita de igual manera la digestión del aprendizaje siendo desde mi punto de vista el primer paso a darse al momento de un llamado elevado conocimiento o elevado aprendizaje.

Por otro lado sabemos que los docentes están prácticamente obligados a cumplir con los parámetros que exige algún currículo. Pero se debería negar a que la elaboración de este sea tarea de solamente expertos, llámense pedagogos, científicos, etc. De esta manera el autor hace referencia al currículo flexible y abierto; se refiere a una supuesta propuesta de un documento incompleto que sea ajustable para y por la escuela para y por los maestros y estudiantes. Abierto a un interés que pueda crearse que emane en un momento específico. Señalando a la escuela como aquella que apunta al crecimiento del interés y más bien con ella la búsqueda de aprendizaje de manera que la cultura pueda ser asimilada, entendida críticamente. Asumiendo la búsqueda de verdad como sentido per se de la educación escolar. Más encontrar la enseñanza como la elevación de expectativas centradas en el interés de aprender lo que se cree necesario para vivir.

Encontramos de manera bien detallada ciertos parámetros a seguir por la propuesta donde vemos la claridad refiriendo a dar luz necesaria a cada educando. Conllevar al diálogo y la reflexión, usar variedad de estrategias, partir del hacer para aprender, aprendiendo mediante la actividad, reiterar los aprendizajes que lo necesiten, el parámetro estético del docente consistente en las particularidades y características de este para una fluidez natural y sin duda un tiempo limitado del cual requiere la cada vivencia de formación (pp. 26-29).

En cuanto a una evaluación de aprendizaje es planteado que esta debe ser intrínseca mismo proceso formativo y por lo tanto continuo y el uso de las evaluaciones (exámenes de cualquier tipo), como herramienta en contra de la duda razonable de que no se alcanzó el aprendizaje de la manera que se tenía planteado anteriormente.

En recuento final referirnos a las posibilidades de la pedagogía, por un lado “técnica”, vale decir orientadas a abonar la eficiencia de la labor educativa; pero todo discurso y toda práctica pedagógica se aviene inevitablemente a alguna visión del ser humano y de su convivencia. Una pedagogía es desde luego mucho más que un sistema de saberes al servicio de la enseñanza “eficiente” (p. 33).

También se muestra el aprendiz ideal como aquel que posee conocimientos previos de la materia y siempre va a la par, y con el suficiente interés de aprender, la escuela, sin embargo trata día tras día con una masa de “discentes” que muy posiblemente no tienen absolutamente nada o posiblemente algo muy escaso de esta condición.

Concluyendo que, precisamente, la propuesta de Pedagogía Centrada en el Interés está concebida bajo el supuesto de que una tarea central de la escuela es promover un interés que no siempre, por no decir que muy pocas veces vendrá pre-fabricado desde afuera, vale decir del ecosistema global. (p. 37).

Comentarios Finales 

Esta obra rica en propuestas de cambios. Llama a la optimización de una pedagogía nacional y global al interés.

Haciendo crítica constructiva a la escuela moderna o actual al fin y al cabo lo que se quiere realmente es buscar la manera de que esta propuesta pedagógica “heredada de otras más”, busca claves que permitan que los esfuerzos formativos sean valorados. En sí es posible que la escuela ideal nunca sea alcanzada pero cada propuesta en busca de una utopía escolar son las que mueven de manera positiva si estas llegan a manos del poder, a oídos y a los ojos del estado, pero yo mismo me hago una pregunta. ¿Quiere realmente el Estado que se llegue a la supuesta escuela ideal? Permítanme dudarlo. La mancha que la actualidad social crea en nuestra visión futurista no me permite afirmarlo del todo; por eso posiblemente estas propuestas exquisitas no salen de unas cuantas cabezas. Es, sin embargo, nuestro deber hacer que se den a conocer y más aún a poner en práctica las propuestas pedagógicas en busca de un cambio positivo en la masa social educativa.

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