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Claves para entender la Era de Trujillo

Primera. Los 31 años que duró la llamada Era de Trujillo (1930-1961), en la que un tirano llamado Rafael Leónidas Trujillo Molina gobernó con mano de hierro a la República Dominicana, no fueron una simple casualidad sino el fruto de la acumulación de varios factores históricos.

Uno de ellos es la tradición de autoritarismo que se había expresado dictaduras como las de Santana, las de Báez y la de Ulises Heureaux (Lilis), entre otras. Gobiernos liberales como el de Espaillat o el Juan Isidro Jimenes fueron breves. El trujillismo aprovechó un vacío de poder que él llenó con un gobierno tiránico.

Trujillo sirvió a las tropas norteamericanas que ocuparon el país por 8 años (1916-1924), al ser nombrado miembro de la Guardia Nacional creada en 1919 y de la cual llegó a ser capitán. Se destacó persiguiendo y matando dominicanos. Luego llego a general y desde esta condición organizó el golpe de 1930. La Ocupación Norteamericana le había creado las condiciones…

Segunda. La tiranía pudo mantenerse y fortalecerse no solo por la criminal y permanente represión (decenas de miles de asesinatos, encarcelamientos, exilios, persecución en general) sino porque fue capaz de crear una narrativa ideológica para justificarse y convencer de las “bondades” del régimen. Para eso atrajo a colaborar con ella a todos los intelectuales que no fueron asesinados o escaparon del país, se alió a la Iglesia Católica, puso la educación a su servicio total y controló todos los medios de comunicación.

La ideología trujillista se componía de un fuerte anti-haitianismo, hispanofilia (preferencia por España), anti-comunismo y catolicismo atrasado y servil. Se asumía al “Jefe” como un Mesías imprescindible.

La mayoría de la población asumió esta ideología en parte por miedo y en parte por los efectos de la propaganda.

Tercera. El trujillismo se adueñó del país por completo. El país era a modo de una finca de la cual la familia gobernante esa la patrona. La población era súbdita del “Jefe”. Era un país pobre, muy pobre, encabezado por una familia, y algunas otras aliadas, enormemente ricas.

Cuarta. El trujillismo gobernante creó ciertamente una considerable infraestructura material (carreteras y puentes, edificios, algunas industrias). Y puede decirse que fue en este periodo en el que el Estado dominicano fue organizado, más o menos como lo conocemos hoy. Treinta y un años de gobierno al menos sirvieron para esto.

Quinta. La común opinión de que durante la tiranía todo, o casi todo, estaba en orden solo es correcta si por orden se entiende quietud obligada, orden del miedo y de la ignorancia. Había poca delincuencia porque Trujillo y sus socios eran casi los únicos posibles y grandes delincuentes.

La herencia política y cultural del trujillismo es enorme, más de cinco décadas después de su desaparición como gobierno. Se nota en muchas actitudes y hasta en el lenguaje de gobernantes y de ciudadanos. La herencia material (por ejemplo, las empresas que pertenecieron al tirano y que fueron estatizadas, como los ingenios, las empresas que fueron agrupadas para el nombre de CORDE, la CDE) han sido víctima de la rapiña de posteriores gobernantes y de particulares, y hoy son en su mayoría esqueletos o son usufructuadas por particulares. Prácticamente ningún responsable de los innumerables crímenes del régimen fue sancionado. Nunca hubo una Comisión de la Verdad de evaluara aquel período y recomendara al menos los reparos posibles que nos permitan superar traumas.

Luis Ulloa Morel
Luis Ulloa Morel
Es pedagogo, profesor y activista social y político. Autor de Los caminos del aprendizaje, Enseñar el fácil, Estado Iglesia y Educación en la República Dominicana, Vocabulario político-social básico, Pedagogía centrada en el interés, entre otros trabajos. Ha sido articulista de numerosos periódicos del país.

1 Comment

  1. Avatar julio hidalgo dice:

    Probando mi suscripción…

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