Orlando Contreras opina acerca de "Malas noticias para las izquierdas dominicanas"

Orlando Contreras.

Comparto los postulados fundamentales del texto de referencia. Luis es un militante revolucionario de toda la vida, una especie de bicho raro en la militancia de izquierda, se preocupa por el análisis reflexivo de los acontecimientos políticos, sociales y en cuanto a la construcción de las organizaciones políticas, cuestión esta que, desgraciadamente no es común en nuestro medio, donde muchos militantes y dirigentes buenos se quedan en el análisis esquemáticos, desconociendo las complejidades de la lucha política en el presente.

Me llama la atención el contenido del siguiente párrafo de su escrito:

¿Y por qué las pasamos tan mal en materia electoral (proporcionalmente peor de lo que somos globalmente)? Mi tesis es ésta: Las izquierdas dominicanas no se ocuparon nunca por hacer una verdadera transición hacia los tiempos electorales, con todo lo que ello implica: 1) asumir las luchas electorales como parte central de la lucha por el poder; 2) por tanto, hacerse particularmente expertos en la materia, con toda la carga técnica (comunicación, creación y promoción de liderazgos, captación y defensa del voto, etc.) que ello supone; 3) puesto que la lucha es por el poder, asumir una visión unitaria tan amplia como lo permita su visión del país que se pretende; 4) asumir con carácter permanente las tareas electorales.

Es cierto en los últimos años la izquierda ha participado en los procesos electorales de manera emocional, obligada por las circunstancias, sin un proyecto claramente definido, en muchas ocasiones en alianzas inapropiadas que la llevan a resultados desfavorables y contrarrevolucionarios.

La participación de la izquierda en la reciente aprobada Ley Electoral fue pobre, arrastrada en alianza con agrupaciones de derecha, se dejó envolver por el caramelo envenenado del PLD acerca de si las primarias de los partidos para elegir sus candidatos, debían ser abiertas o cerradas, cuestión que fue aprovechada por los congresistas del gobiernos para introducir graves distorsiones en la referida Ley Electoral.

No obstante a los aspectos negativos de la participación de las izquierdas en los procesos electorales, hoy tenemos en el país una situación nueva, probablemente sin precedente que la izquierda, los sectores progresistas y particularmente los hombres y mujeres de izquierda que no militamos en ninguna organización, deberíamos tomar en cuenta para la participación en los procesos electorales. Me refiero a un porcentaje tan alto (60%) de ciudadanos que dicen no pertenecer a los partidos. La dirigencia del PLD conoce la situación actual del país, conoce la situación que se ha creado con Marcha Verde, entre otras, de ahí que la Ley Electoral pone trabas para las organizaciones nuevas. Ante una situación así, ¿cuál es nuestro reto?

  1. Trabajar para construir un espacio unitario con el propósito de participar en el próximo proceso electoral. No se trata, por lo menos en esta etapa, de un gran frente opositor, más bien seria reunir voluntades de organizaciones de izquierda, organizaciones progresistas y personas de igual condición. Ponerse de acuerdo en los propósitos y cómo participar. Establecer una agenda de discusión.

  2. En una primera etapa la prioridad seria unir voluntades, definir propósito y estrategias para acumular fuerzas, luego en una segunda etapa se procede de acuerdo a los resultados del proceso vivido. Entiendo que no es prudente ni conveniente desde el punto de vista estratégico, inicial en un frente de todos los supuestos opositores. La experiencia de Marcha Verde debería servirnos para fines como el que estamos proponiendo.

Ruptura y CambioComentario