Construir la unidad para el cambio en la movilización popular y el debate político

(Este documento corresponde a las resoluciones adoptadas recientemente por el Partido Comunista del Trabajo)

El Comité Central del PCT se ha reunido para hacer un análisis de la coyuntura política nacional, y del mismo destaca conclusiones en las que fundamenta su línea de actuación. Las que siguen son apartes de los acuerdos aprobados en esa reunión.

I.- Constatamos elementos potenciales para una mejora de la correlación de fuerzas en favor de la Izquierda y de lo Alternativo; son entre otros, los siguientes:

1.- Un deseo creciente de cambio de gobierno, aunque disperso en el pueblo;

 2.- Las manifestaciones reivindicativas de diversos sectores sociales que se dan en casi todos los Municipios del país, aunque todavía no hacen parte de una voluntad coordinada y por lo mismo, no obedecen a un plan y propósito únicos;

3.- La desafección de la clase media al PLD, que la Marcha Verde ha ido provocando con sus discursos y acciones; hecho importante, toda vez que este partido constituyó su base de conquista y mantenimiento del poder político en ese sector de la sociedad.

No parece que esa clase media se haya ubicado todavía en una opción política específica, aunque hace parte del reclamo de cambio de gobierno. En general, parece que es un sector en disputa, es decir, que se puede conquistar, a sabiendas de que hay opciones que luchan también por ella;

4.- El nivel bastante significativo que toma el reclamo de una unidad amplia de la oposición para derrotar al PLD- gobierno.

II.- La orientación en consecuencia.

Teniendo en cuenta este corte de la coyuntura política, el Comité Central ratifica la esencia de la política táctica del partido que se resume en los enunciados siguientes:

Unir y movilizar al pueblo. Cambio de gobierno. Nueva transición democrática, es la línea.

1.- Es necesario que luchemos por una nueva transición democrática en el país; o por cambios democráticos avanzados, que democraticen la vida social, económica y política del país; tarea pendiente desde la caída de la dictadura de Trujillo en 1961, para lo cual el partido cuenta con propuestas específicas que aportar;

2.- Para que haya una nueva transición democrática, o como se denomine, es necesario que haya un cambio de gobierno, que las impulse. Este cambio de gobierno, es necesario también como ambientación política, como sensación política de punto de partida de cambio, de algo nuevo. La pervivencia del PLD en el gobierno hace muy difícil, casi imposible, que se produzcan esos cambios democráticos en el régimen.

 Incluso aparecerían como demagogia, o algo viejo, si esos mismos cambios los impulsara el PLD- Gobierno;

3.- Para que haya un cambio de gobierno, debe lograrse una alianza amplia, sin precedentes, de las fuerzas políticas y sociales opositoras; partiendo de que en este momento el PLD sigue siendo la principal fuerza política, y por demás, cuenta con el poder del Estado, no solo del gobierno, sino del Estado, que lo usará para mantenerse arriba. Ya hay experiencias que confirman esa disposición;

4.- Esa Alianza necesaria se debe forjar en la movilización popular y en el debate de ideas- propuestas de cambios políticos, como un movimiento integral, del uno con el otro y del otro con el uno; en el que califique el Programa Mínimo y este sea asumido en los hechos por el pueblo.

Esta es la posibilidad más significativa de vencer la creencia del PRM, y al conservadurismo muy presente en su dirección política, de que puede imponer sus criterios y dinámica a los “pequeños”.

Y lo es también para vencer la resistencia a la unidad amplia presente en gran parte de los sectores considerados para aquella alianza.

5.- La Alianza forjada en el movimiento de masas y el debate de ideas, es importante también para garantizar que, con la presión de los mismos, el cambio de gobierno continúe con el proceso de cambios políticos y sociales que se protestan, y no se quede en el “quitate tú para ponerme yo”, con lo que, si así fuere, vendrían nuevas frustraciones políticas al pueblo.

 

III.- El Polo Alternativo y la búsqueda de una “segunda vuelta”.

En curso hacia la concertación de esa Alianza Amplia, no es descartable; incluso podrían ser bueno, acuerdos con fuerzas políticas y sociales alternativas, o emergentes; siempre que contribuyan al cambio de gobierno y abrir compuertas a la nueva transición democrática. Incluso, con la voluntad de hacerlo crecer y ser el portador del cambio de gobierno y de los cambios democráticos.

Pero sería un error convertirlo en fin en sí mismo, a cualquier consideración sobre lo que diga la realidad de cada momento en análisis.

Amén de lo difícil que ha sido encontrar un candidato común de todo, o parte, de lo alternativo; sería un error, una especie de “ruleta rusa”, concertarla con una determinación cerrada por encima de los datos que muestre la realidad política en curso, y la misma se constituya en un fin en sí mismo que, en busca de un escenario de “segunda vuelta”, disperse el voto opositor y facilite el triunfo del PLD- Gobierno, tal y como ocurrió en el proceso electoral pasado (2016)

Y como ocurrió en 1994 cuando el MIUCA con el Padre Toño, como candidato que se asumió indeclinable a cualquier costo, obtuvo más de los votos que le faltaron al Dr. Peña Gómez para derrotar al Frente Patriótico que postuló al Dr. Leonel Fernández, y mediante el cual el neotrujillismo hizo un trasvase de fuerzas sociales y de votantes al PLD, constituyéndose este en fuerza dominante hasta hoy.

Ese fue un momento en el que se pudo derrotar y dispersar al neotrujillismo como fuerza que ha gravitado en el poder desde 1961, pero el cálculo de entonces hacia una “segunda vuelta”, le permitió mantenerse vivo y desarrollar en otro cuerpo.

La asimilación de la historia electoral, en tanto normas que rigen los procesos electorales en el país, y cuanto más de los resultados obtenidos por los partidos contendientes desde 1962, y el buen juicio político, deben concurrir en favor de la decisión más objetiva y oportuna en busca del objetivo integrar de: cambiar el gobierno y hacer de este hecho un punto de partida para una nueva transición democrática.

 III.- El acuerdo necesario ahora no es electoral, sino para la oposición y la lucha de masas.

 En este momento, el acuerdo necesario es para la lucha de masas por reivindicaciones políticas y sociales, y, para junto a esta, promover un programa mínimo de cambios políticos y sociales.

 El momento es para hacer oposición al gobierno; golpearlo juntos, reclamándole demandas políticas y sociales.

El propósito concreto de este esfuerzo es:  crear un ambiente de cambio; desarrollar la necesidad del cambio de gobierno y afirmarlo como posible en la conciencia del pueblo.

Ahora NO es el momento para acuerdos o alianzas electorales explícitas, ni implícitas.

La salida política, expresada en un pacto electoral, será discutida en el ambiente de cambio creado por la movilización de masas y el debate de ideas, y será el resultado del análisis concreto de la situación concreta en el momento concreto.

 

 

 

Ruptura y CambioComentario