El efecto Dunning-Kruger La incapacidad convertida en prepotencia

 
Ángel Pichardo Almonte


El proceso mediante el cual algunas personas con deficiencias cognitivas y falta de capacidades responden con arrogancia en cualquier debate o situación se conoce como el efecto Dunning Kruger.

Es frecuente ver como personas que no dominan un área del saber, que apenas poseen una información mínima o ninguna de un tema en particular, se convierten en momentos de discusión y debate en personas con mucha agresividad y prepotencia, desconocedoras de las capacidades de otras personas del entorno.


Esta relación entre la estupidez y la vanidad se ha descrito como el efecto Dunning-Kruger, que establece que “las  personas con escaso nivel intelectual y cultural tienden sistemáticamente a pensar que saben más de lo que saben y a considerarse más inteligentes de lo que son”.

Este fenómeno fue estudiado con mucho rigor por Justin Krugger y David Dunning, ambos especialistas de la Universidad de Cornell en Nueva York, y fue publicado en 1999.

El fenómeno se sintetiza en dos grandes planteamientos:
1 Las personas incompetentes tienden a sobreestimar sus propias capacidades y habilidades.
2 Las personas incompetentes son incapaces de reconocer las verdaderas habilidades en las demás personas.


Podemos encontrar este tipo de personas en cualquier lugar y ambiente, y hasta pretenden debatir, siempre desde una postura arrogante, frente a temas políticos, geopolíticos, de salud, sociales, etc. Sin ninguna otra referencia que no sea la que ha colonizado su mente. Y lo peor de todo, se quiere justificar estas posiciones desde planteamientos como “esta es mi verdad”, excusa que puede ocultar la postura de repetición de un paradigma hegemónico que creen como una verdad propia.

En esta era de la masificación de la información a través de las redes, este tipo de personas tiende a subir y compartir información sin ningún manejo del contexto, mucho menos de confirmación de la fuente de la información, esto se plantea como un fenómeno nuevo en el proceso de manipulación y falsas creencias.

Llegan a creer que por manejar una series de envíos y diapositivas adquieren pleno dominio de temas de entramados y complejidades teóricas que requieren de estudios sistemáticos y profundos.

Y lo peor, en la mayoría de los casos, asumen posturas de defensa de dichas informaciones como si de verdades absolutas se trataran.

Es frecuente ver como, por los niveles de desinformación y actitud prepotente frente a algunas situaciones, repiten códigos de dominación de los cuales, incluso, son víctimas, a esta reproducción de códigos de la dominación que se hacen a través de la repetición inconsciente, Freire le llamó alienación.
Y aquí es cuando lo más complicado de la situación se da, es difícil ayudar a comprender a una persona alienada que no cree que lo es.

Esta actitud, que les impide reconocer su falta de información, puede ser enmascarada con generalidades, agresividad y necedades. Las personas necias hablan de lo que no saben y exhiben posturas que parecen irreconciliables.

Es importante saber que detrás de estas actitudes prepotentes se esconden inseguridades, y esta prepotencia es una forma de enmascarar las incapacidades y falta de conocimientos.

 

Se hace necesario admitir humildemente dónde están nuestras deficiencias, para aceptarlas con desafío, y buscar a través del estudio, la investigación y las nuevas experiencias, suplirlas y superarlas.

Por otro lado, se necesita empatía, hacerles sentir que podemos tener deficiencias frente a cualquier tema, que nadie es un producto terminado y que requerimos de una formación permanente.

Se hace preciso invitarles a compartir espacios de lectura crítica, análisis y reflexiones basadas en las experiencias. Y sobre todo, evidenciar que la inteligencia colectiva es superior y mas creativa a cualquier otra inteligencia individual.

El buen desarrollo de la inteligencia colectiva requiere estudio sistemático, lectura constante, reconocimiento de las historias particulares, perspectivas diferenciadas, reconocimiento de las capacidades de cada componente, debate franco, buen proceso de comunicación y co escucha, humildad y deseos de aprender para transformar y auto transformarse.