Once de Septiembre

Máximo Caminero.

El edificio se partió desde el techo y se descubrieron en él a algunos de sus ocupantes que, ante la sorpresa, buscaban un lugar seguro donde refugiarse. Desde el cielo los aviones amenazantes rugían como si fuesen a penetrar la estructura. Afuera, los muertos se contaban por docenas, no había forma de acercarse a brindar ayuda a los que estaban atrapados. Los gritos eran desesperantes, los estruendos sonaban por todas partes y se hacían uno, como miles de bombas y miles de balas.

 

Nadie se imaginaba nada aquella mañana, ni los que acudían como todos los días a trabajar a sus oficinas, ni los vecinos cercanos, ni siquiera los policías que atentos cuidaban, ni la ciudad, ni el país... ni el mundo.

¿Cómo pensar que unos desalmados  llegarían a tanto? ¿Quiénes serian capaces de semejante acción? ¿Que mentes pervertidas y asesinas? Que cultura, gobierno, religión o raza era capaz de sacudir al mundo con tamaño crimen?

 

Las noticias llegaban atropelladas y confusas. ¿Un accidente, una confusión, un atentado, un acto terrorista?

Nadie sabía nada, todos estábamos tan sorprendidos como aquella pobre gente atrapada en el infierno. Estaba ocurriendo en vivo, la radio trataba de desenrollar la confusión. Algunos periodistas lograron acercarse a unas cuadras cercanas y solo alcanzaban a ver el humo del edificio ardiendo, el infierno estaba en la tierra y dentro se estaban quemando.

 

La muchedumbre que buscaba  tratar de auxiliar a los allí atrapados, fueron cercados por gorilas hambrientos y detenidos en un estadio cercano por sospechosos, miles ocuparon los asientos y entre ellos uno, que se llamaba Víctor Jara, tomó la guitarra y cantó tratando de animar a los que dentro del edifico aun resistían la arremetida de la bestia que cada vez se ensañaba más para dejar en ruinas la estructura. "Levántate y mira la montaña, de donde viene, el viento, el sol y el agua". pero ya el edificio comenzaba a caerse y el polvo lo tapaba todo...Jara seguía..." Juntos iremos, unidos en la sangre" y las calles se tornaron rojas cuando cayeron no 3 mil, sino mas de 40 mil.......

 

Hasta aquí, muchos habrán pensado que hablaba del atentado a las torres de New York del 2001. Sin embargo, hay otro 9/11  ocurrido en Chile en el año 1973. El vicealmirante José Toribio Meriño y el Gral. Gustavo Leigh, junto al gobierno Norteamericano y el Gral. Pinochet (quien, contrario a lo que se piensa, no fue el promotor del golpe) conspiran y matan a un presidente electo democráticamente por "tener ideas socialistas" e instauran una dictadura que duro 17 años y dejo más de 40 mil muertos...

 

La pregunta que yo me hago es: ¿Qué derecho pensaban tener 19 jóvenes árabes para matar a miles de personas? O Qué derecho el gobierno norteamericano piensa tener para matar a miles de chilenos?, pero sigo haciendo otras preguntas. Promocionan golpes de estado en América Latina (bueno, en todo el mundo) en contra de gobiernos elegidos democráticamente para imponer dictaduras y luego quieren quitar dictaduras para "promover " democracia?

 

Este mundo vacío, hueco, estéril y en camino a la destrucción por la escalonada mentalidad materialista de los que lo habitamos y la imposición de un sistema que a todas luces esclaviza y mantiene en un nivel de stress a sus ciudadanos que aumentan la población de desquiciados, enfermos mentales... (entiéndase locos!) terminara en manos de nadie, porque tanto los de un lado como los del otro no llevan en su agenda la conducta espiritual que respeta el trato a la naturaleza vegetal como a la animal. No hacen conciencia que el mundo no es ni será de un grupito, ni siquiera es de todos, porque nadie lo puede parar, fluye en el espacio libre y sin rumbo.... La verdad e’ que ‘tamos locos!

 

El 11 de septiembre o September 11/ debería ser recordado como el día en que el hombre hizo conciencia de que ningún grupo o gobierno o un simple hombre tiene derecho a destruir a otros en el afán de imponer su dominio religioso, económico o de lo que sea. El día del despertar de la conciencia espiritual, esa que todos llevamos encerrada en nuestro cuerpo y que pocas veces asoma para presurosa volver a ocultarse.   

 

Víctor Jara, asesinado también el 9/11, asomó su alma el día que compuso estas letras que de vez en cuando tocan mis oídos: "líbranos de aquel que nos domina en la miseria, danos tu reino de justicia e igualdad, hágase por fin tu voluntad aquí en la tierra, amén!". Y salud también! 

 

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El autor es artista plástico 

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