Datos que dejan tal cual

Luis Ulloa Morel

Hace unos días, el Ministerio de Educación dio a conocer resultados de la evaluación docente correspondiente al año 2017. Unos 60 mil maestros y maestras del país fueron examinados a ver qué tal su preparación en tanto sujetos a los que el Estado dominicano confía la tarea de enseñar.

Uno debe hacerse una idea sobre la naturaleza de los resultados más por los comentarios de quienes presentaron el informe que por los datos per seque ofrecieron: unos porcentajes que al menos a mí no me dicen nada y, lo peor, con una cierta categorización que dejan en el aire. Que solo un 3% resultó “excelente y sobresaliente”, es decir con calificaciones de 90 o más. Pregunta tonta: ¿respondiendo a cuáles preguntas, resolviendo cuáles problemas? Y esto aplíquese a todas las demás categorías.

Se habla de otro porciento en el que caen los “muy buenos” y otro que corresponde a los “buenos”… Y hubo alarmas cuando se tuvo que informar que un altísimo 38% caía en la poco halagüeña condición de “mejorables”.

¿“Mejorables”? ¿Pero entonces por qué alarmarse, si al final eso es lo que somos todos, o casi todos, los humanos: seres llamados a mejorar, incluyendo los excelentes y los muy buenos? No le salgan a uno con eufemismos, amigos y amigas. 

La información sobre estos resultados nos dejan en el mismo estado de conciencia sobre la realidad del país en materia educativa formal. Se dirá que son las autoridades las que, después de todo, tienen en sus manos enfrentar nuestras carencias y que por tanto son ellas las que tiene que conocer en su fondo los resultados de las famosas pruebas. Pero, de ser así, entonces no tenía sentido presentar en público unos datos que al final no se sabe lo que significan.

Uno tiene que conformarse con las sospechas. Aunque, en verdad, lo que se sabe sobre la calidad del magisterio nacional va mucho más allá de las sospechas. Se sabe que es demasiado grave, y si es con estos bueyes que tenemos que arar, será mejor que lo de “mejorable” tome el carácter de lo inaplazable y central, no para 38 de cada cien, sino para todo el conjunto.