¿Sálvese quien pueda?

Máximo Caminero

El camino se ponía difícil, por lo que Dios aceptó darle compañía a ese pobre hombre y, en vez de enviarle "otro hombre", tuvo la brillante idea (¡por eso es Dios!) de mandarle a una mujer para que ésta, además de controlarlo, le pariera toda las compañías que este pobre hombre solitario demandara de modo que no se aburriera, él solito en un planeta tan grande.

El asunto es que la rutina terminó aburriéndolos,  aun teniéndolo todo en el paraíso que Dios le había acomodado (no daban un golpe). Se la pasaban haciendo el amor, por lo que empezaron a llegar "otros", hasta aquellos que nadie llamó... Eran tantas las "adjudicaciones", que los incautos no entendían que eran ellos mismos los causantes de tamaña inmigración.

Cuando el paraíso estuvo lleno, comenzaron los roces y los chismes típicos de los que desean imponerse. Así que un grupo emigró hacia la izquierda mientras otro lo hacía por la derecha... Dios mismo fue puesto en duda (por culpa de su famoso libre albedrío) por un grupito de renegados que además alegaron "abandono de hogar", ya que nunca le vieron ni un pelo y decidieron nombrar como nuevo Dios....al dinero.

Como todo el mundo quería tener a Dios en su bolsillo, se incrementaron las ambiciones y las guerras para hacerse cada vez con más, ya que el que más tenía podía manejar la voluntad de los que no tenían o tenían menos. Una vez agotados los recursos locales, decidieron salir a quitarles a los que se habían largado por la izquierda y por la derecha ocasionando un "desequilibrio" de miseria,  y así se formaron los pueblos ricos y los pueblos pobres.

Hoy, a dos mil dieciocho años del último intento de Dios por recuperar lo perdido, el mundo se ha incrementado a un escandaloso numero de más de 7 mil millones de habitantes, divididos en más de 193 naciones, con unas 4,500 religiones o creencias, y más de 7 mil idiomas o dialectos, cientos de corrientes políticas, docenas filosóficas y millones de apellidos. En fin, que el desmadre que tiene Dios es inmenso, ya que "el asunto" se le ha escapado de las manos.

Hoy, como sucedió en el principio, los que gozan de mayor número de miembros se quieren imponer a las minorías, así no tengan la verdad o razón en sus creencias. Es por esto que en la actualidad vemos millones de inmigrantes moviéndose de un lugar a otro, tratando de integrarse a los poderosos y en consecuencia asimilando las doctrinas o creencias de este...., así tengan que renegar de las suyas.

Si Adán hubiese sabido que dentro de sí guardaba tanta ambición y odio, seguro hubiera tomado su soledad con resignación, aunque Dios (que todo lo sabe), nervioso, lanzó los dados y jugó al azar el destino del hombre en este planeta. La experiencia le sirvió para no volver a repetir lo mismo en otro y le ha ido tan bien, que a éste... ¡lo ha abandonado!

¡Sálvese el que pueda! ¡Usted podrá seguir rezando y pidiendo en cualquiera de las 4 mil creencias a la que pertenezca.... Podrá ser parte de uno de los grupos más poderosos del planeta.... Podrá ser parte de los más numerosos... Podrá creerse portador único de la verdad. Podrá, podrá y podrá, mas la solución está más allá del mito del 10% de uso de nuestro cerebro... ¡A mí no me pregunten! Yo apenas uso un dos…

¿Opciones? Si yo estuviera temeroso o preocupado con el asunto (los piratas carecemos de esto), optaría por convertirme en astronauta. Es la única posibilidad de alcanzar otro planeta en donde Dios esté y mantenga a Adán a raya para que las cosas funcionen "adecuadamente". Aunque no sé si me dejarán entrar: ¡hasta Dios tiene sus reglas de Inmigración!... ¿¡Ta´mos jodidos por todas partes!?