¿Y si todo lo redujéramos al combate por la dignidad?

Luis Ulloa Morel


Dignidad es merecimiento:los derechos que la gente, los pueblos, los grupos humanos, y la propia Naturaleza tienen ya ganados por el hecho existir como tales.

Es lo que los enemigos de la Humanidad y de la Naturaleza hacen todo lo posible por desconocer. Hay sistemas sociales, de prácticas, de creencias y de ideas cuya esencia es el desconocimiento de dignidades. Su infame razón de ser consiste en arrebatar derechos y en hacer creer, más o menos, que así lo quiere Dios.  

Lo que hace más complejo el tema es que buena parte de a quienes les son robadas objetivamente sus dignidades también las pierden subjetivamente. Naturalizan su propia desgracia.

Esto llama alienación. 

Mas, ¿qué pasa cuando le gente hace conciencia de que le dañan, le desconocen su dignidad? Entonces se indigna. Se llama indignación.

Entonces comienza otra historia. En verdad, comienza la verdadera historia. Solo si la gente es capaz de indignarse puede haber verdadera historia. 

¡Vaya “reducción” esta de “limitarnos” a combatir por la dignidad de la gente y de su medio!

Me encantan las palabras dignidad e indignación. Son palabras comunistas.