Notas sobre la noción de progresismo

1.     El término progresismo no es unívoco (de un solo significado e interpretación). Los distintos significados  que le son atribuibles varían en función de la visión valorativa de quienes lo usen. Este uso, por lo general, alude a la dinámica social.

2.     En general, la idea de progreso, del que deriva el término en cuestión, se refiere a avance histórico, a superación de lo viejo y obsoleto, como de relativamente escasa funcionalidad o conveniencia. El progresismo es la actitud favorable a esa superación histórica. Se opone a la idea de conservadurismo. Naturalmente, es la valoración del contenido concreto de lo progresista y de su contrario –lo conservadorista—, en cada realidad concreta, lo que hace del término progresismo uno bastante problemático.  

3.     El contenido históricamente progresista de determinado bloque social, proyecto o simplemente actitud social dan una idea de posibles clivajessociales y políticos. Este contenido, precisamente por ser histórico, difícilmente pueda avizorarse a la distancia temporal y espacial. A modo de ejemplos (algunos de ellas más o menos permanentes), podemos hoy, sin embargo, contemplar temáticas en torno a las cuales suelen establecerse con más o menos claridad dicotomías entre propuestas progresistas y conservadoras: 

a)    Igualdad social y de oportunidades

b)    Derechos políticos

c)    Soberanía nacional

d)    Derechos humanos

e)    Peso y participación del Estado

f)      Derechos sexuales y reproductivos

g)    Migración y actitud ante los/as extranjeros

h)    Ecosistema y derechos de la Naturaleza

4.     Aunque el tema corrupción (circunscrito aquí al manejo de recursos públicos) suele generar clivajes importantes, no constituye en sí mismo, en principio y a título individual, elemento definitorio de lo progresista; la honradez es desde luego asunto ético y por tanto ideológico, pero puede atravesar cualquier propuesta ideológica: alguien podría ser muy honesto a la vez que muy conservador.

5.     Esto, naturalmente, si nos atenemos a una aproximación que no trascienda lo fenoménico. Pero, en su fondo, las prácticas corruptas generalizadas son indisolubles respecto de ciertos modelos sociales. Primero, porque son éstos los que crean y auspicias el clima necesario para su proliferación, principalmente vía impunidad. Y, sobre todo, porque puede que el modelo social constituya, él mismo, la consagración de la corrupción generalizada y hecha ley (y por tanto “libre” de toda impunidad... jurídica). ¿Qué es el capitalismo sino robo legalizado?  La propiedad privada misma, dijo Proudhon antes que el propio Marx, es robo. Hoy día, el inmenso despojo de riquezas y derechos a la mayoría de la población mundial, por parte de los dueños del mundo, es inatacable para cualquier sistema de justicia formal. La corrupción “irregular” –innegablemente también inmensa— es solo un complemento de la corrupción jurídicamente impecable. 

6.     Así vistas las cosas, quienes solo están dispuestos a condenar las prácticas corruptas “desviadas” puede que también sirvan ocasionalmente de algo, pero no les cabe el mote de progresistas.  

7.     La actitud que se asuma respecto a las temáticas indicadas más arriba variarán por supuesto en grados y matices. También es natural que no todas y cada una de ellas sean asumidas por toda persona o bloque. (Hay en nuestro medio ejemplos claros en quienes asumen un cierto nacionalismo desfasado al tiempo de mostrar actitudes progresistas en otros terrenos). 

8.     ¿Puede asimilarse el concepto de progresismo al de izquierdismo? Solo si se asume este último en un sentido muy amplio*. Pero izquierdismo tiene una clara – o al menos tradicional-- connotación estrictamente política. Precisamente la idea de progresismo surge para abarcar una gama mayor de actitudes y propuestas, siempre, eso sí, a favor del cambioprogresivo. El uso de ambos términos como sinónimos es sin embargo frecuente…

9.     Existe en República Dominicana por supuesto un relato o, más exactamente, una cierta multiplicidad de relatos progresistas, expresados en numerosas expresiones políticas, sociales y culturales, incluso en el seno de proyectos hegemonizados por ideas y prácticas conservadoras. Es un relato dominado y en gran medida disperso. La lógica de la cultura dominante y predominante del país es el conservadurismo. Reina la confusión en los sectores subalternos sobre los temas mencionados. Éstos están, sin embargo, muy visiblemente presentes en el panorama criollo. Son problemas esencialmente culturales, sin atender las cuales es imposible conformar una narrativa progresista generalizada, poderosa y hegemónica. 

10.  La tendencia principal es a que el conjunto de elementos que conforman lo progresista sean esencialmente vinculantes --“amigables”-- entre sí. Por ejemplo, los derechos reproductivos se asocian fácilmente a los derechos humanos en general o a los temas ecológicos. En el caso dominicano, tal vez el elemento en el que las narrativas progresistas hayan más perdido más terreno sea en el relativo los derechos de los migrantes (sobre todo de origen haitiano). Esto fortalece de idea de asociar sistemáticamente entre sí las diversas temáticas.

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*Ver al respecto a Gustavo Bueno (2003): El mito de la izquierda. Las izquierdas y la derecha. Quinta edición.  Barcelona.