Reflexiones sobre Brasil: elecciones, Lula.

Orlando Contreras.

La involución política de Brasil ha sido un revés duro de admitir para todos los que militamos en el campo progresista. Muchas organizaciones de izquierda, con reducida tradición crítica y autocrítica, no han comprendido lo ocurrido, sus cuestionamientos solo alcanzan a señalar a los enemigos tradicionales interno y externo como propiciadores del desastre, obviando la crítica a los responsables de esos procesos revolucionarios. Son muchos los factores que han incidido en el retroceso, no debemos reducirlos para acomodar el análisis a nuestros esquemas, desconociendo las desviaciones del Partido de los Trabajadores –PT- de Brasil. Sobre esto último, las desviaciones del PT, Frei Betto un militante revolucionario, amigo y compadre de Lula, alguien que nadie puede ligar a los movimientos reaccionarios, muy temprano en el 2005 advirtió, en varios artículos, que la corrupción había afectado a la dirigencia del PT y había cambiado un proyecto de Brasil por un proyecto de poder. En esa misma dirección se pronunció Leonardo Boff teólogo de la liberación igual que Frei Betto, aliados del PT y de los procesos revolucionarios no solo de Brasil, sino de todo el continente.

Leonardo Boff en un artículo titulado Corruptio optimi péssima  publicado 2005-07- 22, señalo lo siguiente:

“Esta expresión latina dice en forma breve una gran verdad: «la corrupción de los mejores es la peor de todas». Ha habido corrupción en políticos del PT y en otros, no puntual ni episódica sino intencionada y planeada. Este tipo de corrupción, como muchos pueden atestiguar, viene siendo practicada desde hace mucho por la política convencional de forma sistemática: la creación de la caja dos para financiar campañas electorales y comprar eventualmente votos. Aunque todos hicieran eso (queda siempre el derecho a la duda), el PT jamás podría hacer lo mismo. Él surgió en el escenario histórico con la bandera de la moralidad pública, de los cambios, de la centralidad de lo social y de la democratización de la democracia. Y he aquí que ahora sectores importantes del PT resbalaron hacia la fosa común, deshonraron una historia gloriosa, traicionaron a los que vivían de esperanza y dan una sacudida formidable en la evolución política de Brasil. La corrupción de estos mejores es la peor cosa que pueda existir. Aunque nadie tenga su monopolio, ¿quién será ahora el portador colectivo de la ética? No se puede reanimar un cadáver. Hay que enterrarlo.”

Cuando una organización política progresista se desvía y comete acciones repudiables, más si esa organización política está en el poder en un país de las condiciones de Brasil, con un líder de las dimensiones de Lula, las consecuencias derivadas no solo afectan a ese país, sino que alcanzan a toda América Latina, y particularmente a los sectores que en cualquier parte del mundo fundamentan sus esperanzas de cambio en el progresismo. Cuando analizo el caso de Lula y el PT lo hago con pesar y desconcierto, pero esa es la realidad. Nada bueno podría resultar de acomodar las cosas de acuerdo con nuestros deseos. En el caso de nuestro país todavía recuerdo como si fuera hoy, la presencia de Lula propiciando la reelección de Danilo Medina, diciendo que cuatro años no eran suficientes, que debía aspirar a cuatro años más. Estuvo aquí promoviendo las grandes corporaciones de Brasil, pagadas sus conferencias por estas empresas. La corrupción de Odebrecht en el país no está al margen, lamentablemente de Lula, Joa Santana y su equipo.

En el 2006-04-28, Leonardo Boff con el título Los desafíos del PT, publica un artículo en el que hace varias observaciones llamando a la rectificación al PT. En este dice:

“En primer lugar es importante demostrar humildad, y reconocer: «caímos en la tentación de la política tradicional que incluye en su práctica una alianza inequívoca con el poder económico. Por eso no es transparente. Nos equivocamos. Pero todo error tiene corrección. Pecamos. Pero todo pecado tiene perdón. Caímos porque nos despegamos del pueblo y de los movimientos sociales que día a día nos guían hacia las prácticas correctas. Sólo nos redimiremos si volvemos a ese primer amor y rehacemos la alianza con los movimientos sociales».”

En este segundo texto Leonardo Boff señala otro componente en la desviación del PT de sus propósitos iniciales, además de la corrupción de la dirección partidaria, ahora señala que el PT dejo la alianza con los sectores populares para establecer alianzas con el poder económico, alejándose del pueblo y de los movimientos sociales. Esta política errática separo al PT de los sectores y aliados naturales, llevando al PT a una alianza circunstancial con sectores que en realidad son sus enemigos, como posteriormente se ha comprobado. Temer, el hoy presidente de Brasil, es el resultado de esta alianza con la derecha que ha sacado al PT del poder.

Pero ¿quién es realmente Temer? El nombre completo es Michel Miguel Elías Temer Lulia, elegido diputado en siete ocasiones, dirigente del partido PMDB aliado del PT en las elecciones del 2010 y 2014. Ocupo varios puestos en la administración pública. En Wikipedia aparece la siguiente información de este señor que lo retrata muy bien y que nos permite comprender mejor lo ocurrido en Brasil incluyendo el juicio a Dilma la ex presidente, así como las desviaciones del PT.

“De acuerdo con documentos oficiales del gobierno estadounidense filtrados por Wikileaks, Temer proporcionó información a la embajada de Estados Unidos en Brasil desde 2006 como informante de la inteligencia militar estadounidense.6 Temer describía su estrategia para ganarse la lealtad de las clases bajas brasileñas con el fortalecimiento de programas sociales y su oposición a Lula da Silva.7 El informe, de junio de 2006 y «sensible, pero no clasificado», indica que Temer sugirió que Lula da Silva, en caso de obtener un segundo mandato (lo que acabaría ocurriendo), «finalmente podría comenzar a prestar atención a sus amigos de izquierdas y llevaría más lejos las políticas macroeconómicas ortodoxas que han definido su primer mandato».7

¿Cómo es posible que el PT realizara una alianza con el PMDB y eligiera como candidato a la vice presidencia a una persona  con estos antecedentes? Esto solo se explica en la afirmación de Frei Betto en una publicación que aparece en el periódico Cuba Debate titulada Nos equivocamos, donde señala lo siguiente:

“En los momentos de dificultad llamamos a los incendiarios para apagar el fuego o sea a los economistas neoliberales, que piensan con la cabeza de los pudientes. No realizamos ninguna reforma estructural, como la agraria, la fiscal y la previsional. Ahora somos víctimas de la omisión en cuanto a la reforma política.”

“¿En qué baúl avergonzado guardamos a los autores que enseñan a analizar la realidad bajo la óptica liberadora de los oprimidos? ¿Dónde están los núcleos de base, las comunidades populares, el sentido crítico en el arte y en la fe?”

“¿Por qué abandonamos a las periferias; tratamos a los movimientos sociales como menos importantes; y cerramos las escuelas y los centros de formación de militantes?”

“Fuimos contaminados por la derecha. Aceptamos la adulación de sus empresarios; usufructuamos sus regalías; hicimos del poder un trampolín para el ascenso social.”

“Cambiamos un proyecto del Brasil por un proyecto de poder. Ganar elecciones se volvió más importante que promover cambios a través de la movilización de los movimientos sociales. Engañados, acatamos una concepción burguesa del Estado, como si él no pudiera ser una herramienta en manos de las fuerzas populares y tuviera que ser siempre amparado por la élite.”

Debemos analizar la coyuntura histórica que vive la humanidad al margen de los esquemas tradicionales, el presente es un momento distinto a cualquier otro, vivimos un cambio de época, no es una época de cambios. Estamos en la posmodernidad, bajo la influencia de valores distintos a los que históricamente hemos sustentados. Por eso nuestro desconcierto respecto a situaciones inesperadas que nos parecen improbables, pero tienen explicación. En el caso de las últimas elecciones de Brasil, el triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta, nos resulta irracional, pero lamentablemente es el resultado de la quiebra de nuestros valores y la desesperanza a la que nos conduce el fracaso de las utopías. Aparecen otros valores, o los que siempre defendimos hoy se relativizan, en ocasiones elegimos el “menos malo’’. Hemos llegado a un punto en el que todo se puede. Se revive la frase de Campoamor: en este mundo traidor, nada es verdad o mentira, todo depende del color del cristal con que se mira.

De todas maneras, hay que persistir en un cambio de rumbo, defender el progresismo y combatir, desde nuestros espacios, la ola derechista y fascista que se cierne en el panorama internacional.

 

RyCComentario